Liset Feider cuenta que de adolescente se consideraba “un patito feo”, algo que conduntentemente desmienten estas fotos. Es una tapada (o no tanto si miramos las fotos) de la escena nacional, con perfil relativamente bajo para el lomazo que tiene. Arrancó hace años como modelo de Panchotto pero con poco éxito porque “se usaban las escuálidas y yo soy voluptuosa”. Después fue conejita de Playboy (en abril 2006 con Onetto), masajista de Palermo Hollywood Hotel, cuponera de Sofovich y finalmente logra el pico de su carrera con su inclusión en Notiblog.

Mirá el Patito Feo cómo quedó después de las inyecciones con la jeringa de carne. Mortal.
Es una máquina infernal, pero se las ingenió para mantenerse por debajo del radar de Notiblog por mucho tiempo. Hace un año exactamente, Liset Feider hizo su aparición junto a Victoria Onetto en la Playboy de abril, en un número que debe ser el mejor de los que sacó el conejo hasta ahora (no es tan difícil). Liset es una rubia descendiente de alemanes que milagrosamente consigue mantener un perfil bajo a pesar de que tiene unas pochas realmente espectaculares, con dos amplios y sabrosos medallones que como enormes sellos de calidad parecen certificar que es un minón argentino con denominación de origen controlada. Pero Liset mantiene un notable perfil bajo, a pesar de su metro setenta y seis de altura y sus contundentes 96-63-95 de puras curvas, porque no solamente es carne de primera, sino también es carne de diván. “Siempre me sentí un patito feo”, cuenta desconsolada y dan ganas de inyectarle unas buenas dosis de autoestima líquida con la jeringa de carne. “Estuve enamorada mucho tiempo de un chico que nunca me dió bola”, explica compungida, “entonces año tras año me fui sintiendo menos atractiva, y desde ese momento siempre me sentí un patito feo.” Pero la angustia de Liset es nuestra alegría, ya que seguramente su propensión a posar desnuda para fotos es un intento de levantar su autoestima (y las garchas de todos). Y ella sabe de este mecanismo, porque así como la ves (en pelotas) la rubia está a punto de recibirse de psicóloga en la UBA. Por eso los cultores del “desconfía y acertarás”, que pensaron que lo del “patito feo” era un truco al estilo de Wanda Nara o Cinthia Fernández (que fingen virginidad para lograr prensa) con la alemana se equivocan. “Me marcó muchísimo, yo tenía 14 años y estaba tan enamorada que le mandaba cartitas anónimas hasta que él se enteró que era yo, pero nunca se dió por aludido”, cuenta la ex modelo de Panchotto. Lástima que no revela cuántos años tenía el pibe que le gustaba, si era de la edad de ella era un simple pavo menor de edad. Pero si era un tipo grande, qué dilema debe haber enfrentado al tener una pendeja de 14 años entregada — puede ser criminal darle, pero también puede explotarte la cabeza quedarte con las ganas. Liset Feider a los catorce debía tener ya terrible pavo y lindos pechitos. A juzgar por los dos Graf Zepelin que se ven en la foto de arriba, no quedan dudas que la nena es descendiente de alemanes (el papá Frank Feider vino a la Aryenchina a los 4 años). Como bonus de fin de párrafo para todos los fetichistas, pegamos poster gigante de los bellos pies de Liset Feider, punto de arranque de la expedición al norte boscoso de la nena. Gracias al Kpodelsur por sugerir a Liset para un post (tenías razón) y a MassaM por el primer comentario!


Liset Feider es una rareza, una bomba total con perfil bajo que realmente merece más atención de la que recibe, aunque su currículum va creciendo: de modelo de Pancho Dotto a cuponera del Ruso Sofovich, masajista de Palermo Hollywood Hotel, conejita de Playboy con Onetto en abril 2006 y ahora playmate del año.

Chequeá esos pechos de perfil con la musculosa blanca. Una psicóloga viciosa es lo mejor.
Es conmovedor escucharla hablar de su trauma, en serio. “La verdad es que me dejó marcada, porque no sentirme correspondida me hizo ver poco atractiva para todos, no solo para él.” Srta. Feider, la sesión normal terminó pero quédese acostada así en el diván y separe las piernas que ahora vamos a hacer una terapia experimental para romperle ese bloqueo. Es como los masajes que daba en Palermo Hollywood Hotel, pero estos son internos y no usamos las manos, es una terapia antiguo pero efectivo que no creo le hayan enseñado en la facultad. Pero en la vida real, convencerla a Liset de practicar “terapias alternativas” no es difícil, porque parece que ir a la facultad le abrió bastante más que la cabeza. “Estudio psicología y me falta poco para recibirme, por eso aunque mis raíces son alemanas y mi familia es bastante conservadora, yo disfruto de mi cuerpo sin culpas”. Qué bueno saberlo Liset, porque así nosotros tampoco nos vamos a sentir culpables si se nos va la mano en pleno servicio de destapación — la plomería es así, de repente se rompe el cuerito y entra a salir la caca. Te animás a llevar las sábanas al LaveRap? Como buena futura psicóloga, a Liset le caben las terapias de grupo sin distinción de género. “Yo fantaseo con hombres y mujeres por igual”, confiesa la rubia sin sonrojarse. Tan conformes estamos con la apertura que la facu tuvo en Liset, que habría que exigir ciertas materias de psicología antes de otorgar el título habilitante de vedette. El problema es el de siempre, tiene novio. “Una vez estaba haciendo una torta Selva Negra”, cuenta Liset ya sin rastros del trauma adolescente, “y mi novio Daniel me mira y me dice ‘ya que estamos porque no comemos la Selva Negra y la Selva Rubia al mismo tiempo?’. Fue un momento mágico”. Pero la viciosa futura psicóloga no tiene empacho en contar que la torta que de verdad se quiere comer no es la Selva Negra. “Mi fantasía con una mujer sería con Victoria Onetto, es realmente hermosa”. Acordate de llamarnos para el día de la repostería Liset, que vas a necesitar a los notiblogueros: las buenas tortas llevan leche y huevos. fuentehttp://www.notiblog.com/category/liset-feider/