María Vázquez sigue siendo la dueña de uno de los culos más legendarios de la Argentina, al menos en nuestra memoria. Ahora es madre, pero María fue un amor adolescente y no podemos olvidarla —su culo modelo ‘94 rajaba la tierra mal.

Vázquez dice que su sueño es hacerlo bailando algún día. Un culo que hizo historia y todavía está para darle masa a morir.
S on esas cosas que nos marcan el cerebro a fuego como hacen en las estancias con el cuero de la vaca. Abrimos casualmente una revista, y en un costadito había una foto de María Vázquez en la playa, con un lacónico epígrafe “María Vázquez, el nuevo amor de Junior”, o un texto similar. Eramos chicos, la memoria del incidente es borrosa, pero la imagen del culo perfecto de Vázquez dejó una huella indeleble. El nombre ultra corriente de la nena [María + Vázquez] estaba en contraste absoluto con esa cola de curvas perfectas. Si Platón no hubiera sido puto, seguramente habría listado esa cola como demostración irrefutable de que es posible que un concepto puro baje desde el mundo de las ideas a la realidad carnosa sin sufrir degradación alguna. Que ya no tiene sentido lo que decimos? Justamente, el culo de MV nos voló esa cabeza núbil y nos acompañó por muchos años como el metro patrón para medir todos los demás ortos. La cara de Vázquez? Las tetas de María? La verdad, ni lo pensamos, no tuvimos tiempo ni de pensar qué nos parecen. Es malo morir joven — contraría las más básicas leyes de la vida— pero si el precio de hacerle bien la cola (alta cola!) a Vázquez es venirse a pique con un helicóptero, de repente podemos aceptarlo. Tomarlo con filosofía, si total la sonrisa todavía dura, y cuando veamos acercarse el suelo pensar “increíble el realismo de la nueva PlayStation 3″. Es como dicen los abuelos, “quién te quita lo bailado”. Pero basta de divagues, mejor hablemos de la cola de María Vázquez. No en serio, qué orto temible tenía la pendeja, y qué boca de petera sacó la guacha de grande. Es buena la combinetta: cuando te cansás de bombear esos cachetes (hace demasiado calor y además mucha sangre que debería irrigar la garcha tuvo que ser desviada para digerir el lechón con rusa) la cazás de las mechas para indicarle sutilmente que le toca laburar un poco a ella. Y con esa carita petera, no creo que vayas a tener que insistir mucho, mas bien vas a tener que frenarla para poder volver y hacerle el pavo (acordate que son las fiestas, se un caballero).

María Vázquez en el recuerdo, una foto retro donde se aprecia el impresionante pavo que tenía cuando se nos grabó a fuego desde la primera vez que la vimos en una revista y era todavía una desconocida, ni modelo ni nada. Mortal la nenita. fuentehttp://www.notiblog.com/category/maria-vazquez/