Aún si no supiéramos que Romina Ricci es una mujer asesina, es obvio al verla en esta foto que la mina es muy sospechosa. Y las pochas que ves parecen naturales a pesar de que tienen relleno plástico. Bien por la tana de animarse a salir a pesar de ser madre reciente, mal por el conejo en una sesión sin onda ni imaginación.

A juzgar por el cono de vainilla, a Romina Ricci le caben las garchas anchas y bien gruesas. Igual faltó actitud.


Llegó la Playboy de agosto y no es exactamente un número matador, eso a pesar de tener en la tapa a una reconocida asesina como es Romina Ricci. Para la revista del conejo conseguir que la morocha pelara esos terribles medallones de carne vacuna es un triunfo, ya que la habían incluido en el primer listado de minas que hicieron cuando en diciembre de 2005 anunciaron que “iban a romper todo” con el regreso de la edición argentina. Romina Richi (así es como se escribe su apellido según el DNI, donde consta que nació el 15 de Octubre de 1978) tiene una boca amplia de labios carnosos que hizo enloquecer (según el video del mismo nombre) a Rodolfito Páez con incontables y jugosos petes durante su relación con la ahora tapa de Playboy. Mientras hubo amor después del amor, Romina rechazó las insistentes ofertas de salir en bolas que le hizo la revista, pero una vez que cortó con el rocker rosarino, la asesina sospechosa decidió hacer una doble vida como madre y modelo de Playboy.


Fito habrá disfrutado lo suyo comiéndose a esta tana polentosa, pero el festín con esas terribles tetas se lo está haciendo el hijo de ambos, fijate los alfajores de leche que se está masticando el pendejo. Los pezones de Romina Ricci tienen el tamaño de un compact disc, y a pesar de que creímos que las tetas eran naturales, nos indican en los comentarios que son de puro de plástico, reconocido por la propia interesada.


Pintaban reales por la caída, nos comimos el amague. Igual meritorio lo de Romina Ricci de aceptar salir en bolas a pesar de haber sido madre hace poco, pero lo de Playboy sigue siendo muy pobre, no hay intento de mostrar más que las tetas, la producción tiene menos onda que un renglón y por eso no da siquiera para poner más fotos. Romina Richi daba para más porque tiene ese costado de viciosa insaciable de barrio (se crió en Flores, en las calles Gavilán y Bacacay y fue al Colegio Rawson en Caballito) que mostró en el personaje de la turra sexópata ambiciosa y manipuladora que hizo en Resistiré, que por un favor o guita se comía a cualquiera. “Es muy liberador, actuar es liberador”, dice Romina al recordar las escenas con destapes fuertes, “en el momento no siento vergüenza, me lanzo.” Vení Romi, lanzate sobre ésta y liberate haciéndonos un pete asesino. fuentehttp://www.notiblog.com/category/romina-ricci/