Valeria Degenaro finalmente deja su laburo como asistente del cocinero Nino Dolce y viene a laburar para vos como secretaria ejecutiva. Piel increíble, tetas infernales, colita jugosa y mirada de putita viciosa hacen de Vale un infierno.

Si esos libros hablaran! La seria biblioteca del estudio es testigo silencioso de las ‘horas extra’ que Valeria Degenaro hace para complacerte a vos.

V aleria Degenaro tiene el perfil justo que buscabas para secretaria en la escribanía, con la cara de mina fina como para atender a los clientes careta que vienen a escriturar propiedades, pero con las terribles tetas y cola infernal de una chica Playboy. Durante el día te cae a laburar con trajecitos de colores tranquilos de oficina, el pelo recogido y anteojos como para despistar. Son pocos los clientes que se dan cuenta que debajo de ese disfraz de mosquita muerta de oficina hay una ninfómana sexópata que quiere que le des masa entre biblioratos, carpetas y papeles. Valeria es de las que calientan durante el día de laburo, esas que pasan caminando por al lado tuyo y dejan un delicioso perfume que te hace pensar cuánto más fragante debe ser su empanadita, una cosa de locos. Y cuando viene a hablarte de algo serio nunca escuchás lo que dice, porque estás mirando cómo mueve los labios y te los imaginás haciéndote un pete impresionante en el despacho del jefe. Vos ni siquiera te bajás los lienzos, seguís de perfecto traje con la corbata ajustada y el cinturón puesto, Valeria apenas te abre la bragueta para petearla.


Eso sería lo bueno de ser un boga importante, un ave negra lleno de guita, tener a Valeria
Degenaro como secretaria en el estudio y que haga horas extra cuando todos los empleados ya se fueron a su casa. Mandarla a que vaya a buscar algún expediente en los estantes más bajos del archivero, y cuando se agacha para sacarlo, vos sacás la tuya. Tomarla por atrás, correrle la bombachita a un costado y sacudirle la cajonera mientras ella todavía sigue agachada buscando el expediente que le pediste. Esa es la onda, porque Valeria Degenaro como toda buena secretaria sabe que no puede irse a su casa hasta que vos acabes en la oficina.

Valeria Degenaro se tira sobre la mesa de la sala de reuniones y levanta la cadera como para que vos se la coloques en la cola. Es la secretaria perfecta, siempre dispuesta a hacer horas extra y romperse el culo por vos, su jefe.

No dejes que las pochas de Valeria te hagan perder de vista el conchero que se adivina debajo de la bombachita negra.
La morocha sabe que “posición obliga”, y por eso ni se mosqueó cuando sintió que te la apoyaste desde atrás tan pronto como se agachó a buscar la carpeta en el cajón de abajo. Valeria en realidad te estaba esperando, porque ella también había acumulado flor de calentura en la oficina. En un momento estuvo a punto que ir al baño a tocarse, pero prefirió guardar esa humedad, que le terminó pegoteando el conchero (que se transparenta en la foto de la derecha). Por eso le encantó cuando le agarraste ese pelo lacio hermoso y lo usaste como rienda para domarla como la yegua viciosa y calentona que es, tirándole del pelo para que no se retobe. La secretaria que todos en la oficina querían culear es finalmente tuya: la tenés a Valeria como siempre quisiste, agachada apoyando las manos sobre los costados del último cajón abierto, mientras su cabeza golpea rítmicamente contra el metal del archivero al compás de tus pijazos. Con la mano derecha le tirás del pelo dándole la orden de que te lea el expediente en voz alta, mientras con la izquierda la castigás a cachetazos en la cola cuando sus gemidos interrumpen su lectura. Vale gira la cabeza y te mira como pidiendo piedad, pero vos estás reloco y no vas a parar hasta partirla al medio.fuentehttp://www.notiblog.com/category/valeria-degenaro/